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Prevención y control de la coccidiosis y su relación con la producción en bovinos

La coccidiosis en bovinos se considera como una enfermedad severa, que afecta principalmente a becerros de hasta dos años de edad, sin embargo, los animales más susceptibles se encuentran en una edad que va de 3 semanas a los 6 meses.

La enfermedad se manifiesta principalmente en lugares donde se maneja una alta densidad de animales, como en engordas, establos lecheros y en animales en pastoreo y se desencadena bajo situaciones de estrés ocasionadas por el destete, cambios en la alimentación, alta densidad, reacomodo de animales o transporte que propician el desarrollo de signos clínicos.

La coccidiosis es una infección parasitaria causada por protozoarios del Phylum Apicomplexa (Sporozoa), Clase: Coccidea, Orden: Eimeriida y Genero: Cryptosporidium, Eimeria e Isospora. Afectan a bovinos, ovinos, caprinos, cerdos aves y a otros animales domésticos e incluso al hombre. Estos parásitos son de vida intracelular obligada, por lo que su ciclo de vida lo realizan infectando células intestinales y ocasionan graves problemas de salud a los animales y problemas económicos a los ganaderos, por la reducción en la producción.

En bovinos, la coccidiosis se presenta con mayor frecuencia en becerros de tres semanas a seis meses de edad y se infectan cuando ingieren alimento, forraje o agua contaminada.

Se conoce que al menos nueve especies de coccidia se producen en el ganado bovino, pero sólo dos de ellas, causan enfermedad clínica grave: Eimeria zuernii e Eimeria bovis y en menor medida, Eimeria alabamensis la cual se presenta en ganado en pastoreo y también puede causar enfermedad clínica, la prevalencia de las diferentes especies de coccidia puede variar considerablemente entre las explotaciones, regiones, estación del año y edad de los animales.

La coccidiosis es una de las enfermedades más comunes e importantes del ganado bovino en todo el mundo. Se han observado infecciones ocasionadas por Eimeria en casi todas las regiones donde se cría ganado bovino y suele ser de mayor importancia en los animales menores de 1 año de edad. En el ganado bovino bajo condiciones convencionales los animales se exponen y se infectan en las primeras etapas de su vida. En cualquier edad los bovinos son susceptibles a la infección y los signos clínicos son: diarrea, a menudo sanguinolenta, la cual, es más común en terneros jóvenes que se encuentran bajo condiciones de crianza intensiva, y se presenta con mayor frecuencia en animales alojados en corral que en animales en pastoreo.

Ciclo de vida de la coccidia

El ciclo de vida de las coccidias se realiza en dos etapas, una dentro del animal y otra fuera en el ambiente. La etapa endógena se lleva a cabo en los intestinos delgado y grueso, y da lugar a un huevo microscópico (llamado oocisto). El ciclo inicia cuando el bovino ingiere el ooquiste esporulado que llega al intestino delgado y libera los esporozoitos que invaden a las células intestinales. Los esporozoitos presentan una fase de reproducción asexual conocida como esquizogonia, donde se transforman en merozoitos que invaden el intestino grueso y sufren un proceso de reproducción sexual conocida como gametogonia, en la cual se forman y fertilizan los gametos. Los oocistos resultantes son excretados al ambiente sin esporular, y bajo condiciones adecuadas de temperatura (27° C), humedad (75%) y oxígeno, el oocisto se desarrolla en tres a siete días y es capaz de infectar nuevamente al ganado. En esta etapa el oocisto contiene ocho cuerpos (llamados esporozoitos), cada uno de los cuales es capaz de entrar en una célula en el intestino del animal después de que el animal ingirió el oocisto. Cuando un esporozoito entra en una célula, se divide muchas veces, y produce hasta 100,000 descendientes de los merozoítos. Los números producidos dependen de las especies de coccidia involucradas. Cada descendiente, a su vez, puede entrar en otra célula intestinal. Este ciclo es repetido varias veces y debido a esta multiplicación de estadios del parásito, se afecta a un gran número de células intestinales y son destruidas. Las diferentes especies de Eimeria tienen un ciclo de vida similar pero presentan algunas diferencias en morfología, localización en el intestino, tiempo en que completa el proceso endógeno (periodo de prevalencia) y período de muda del oocisto.

E. bovis se localiza en las células endoteliales de las vellosidades del íleon, madura en 14 días y alcanza un tamaño de 300 micras, contienen en promedio 120,000 merozoítos. La segunda generación de esquizontes se desarrolla en las células epiteliales de las criptas del ciego y colon, maduran en 2 días, miden aproximadamente 10 micras y contienen 30 merozoítos. Los micros y macrogametos se desarrollan en intestino grueso y generalmente se ubican en las células epiteliales de las criptas de dicho intestino.

E. zuernii presenta esquizontes maduros miden alrededor de 250 micras y se localizan en la lámina propia del intestino delgado. La segunda generación de esquizontes y la gametogonia se producen en células epiteliales del ciego y colon e incluso pueden llegar hasta el recto. En ambos casos el ciclo se completa alrededor de los 16 a 17 días post infección.

El desarrollo de la enfermedad se asocia a la presencia de fases infectantes del parásito (quistes maduros) en el ambiente; a la existencia humedad relativa (75% promedio) y a los procesos de estrés (destete, embarque, cambios de alimentación, cambios climáticos, infecciones virales, parasitarias, hacinamiento, etc.); que reducen la actividad del sistema de defensas y desencadenan un desequilibrio en la relación huésped: parasito. El ganado lechero estabulado y los bovinos de engorda en corral, son los más susceptibles a sufrir la enfermedad al estar sometidos a procesos de estrés, pero también afecta a ganado en pastoreo. La Coccidiosis es más frecuente en época de lluvias dada la humedad prevaleciente.

La coccidia entra al intestino y se incuba de 15 a 20 días. Dentro de las células epiteliales se multiplica y destruye las células desencadenando la afección intestinal. Se calcula que del 100% de los animales infectados, el 95% presenta coccidiosis subclínica y solo el 5% manifiesta signos clínicos de la enfermedad. Lo anterior es importante ya que los animales del hato pueden presentar la enfermedad y pasar por desapercibido, pero presentar una importante reducción en su producción.

En la coccidiosis subclínica se encuentran menos de 15,000 ooquistes por gramo de heces (opgh) y se caracteriza porque el parásito afecta el intestino y se reduce el consumo de alimento, absorción de nutrientes, desarrollo, ganancia de peso y eficiencia alimenticia. En la coccidiosis clínica la cantidad de ooquistes es mayor de 20,000 opgh. E. bovis y E. zuernii causan edema, congestión y hemorragias en el intestino grueso, así como, aumento en tamaño de los ganglios linfáticos mesentéricos regionales.

Signos clínicos

En presencia de coccidiosis se observa a los animales con apatía, anorexia, pérdida de peso, diarrea con presencia de moco y hemorrágica. En casos severos, se puede presentar la muerte.

La muerte se presenta a consecuencia de la pérdida de líquidos y electrólitos (sodio, potasio, magnesio y calcio) que se manifiesta con la presencia de deshidratación extrema y signos nerviosos. La pérdida de electrolitos trae como consecuencia un cambio en la presión osmótica que permite la salida de líquidos a la luz intestinal. Cuando los esquizontes maduran provocan desprendimiento de las células intestinales y quedan expuestos los capilares dañados que se rompen fácilmente desencadenando pérdida de sangre y plasma.

Diagnóstico de la enfermedad

El diagnóstico de la coccidiosis en campo se realiza en forma tardía cuando se observan signos de la enfermedad y el parásito ha completado casi en totalidad su ciclo biológico. Sin embargo, para ese momento gran parte del hato ya se encuentra contaminado. Para fines prácticos se recomienda realizar tratamientos preventivos y un estudio coproparasitoscópico (flotación y Mac master) antes de la época de lluvia a fin de identificar, controlar y eliminar la infección parasitaria. En caso de animales muertos y con el propósito de confirma el diagnostico, se puede realizar histopatología de intestino e hígado.

Repercusión económica

La coccidiosis bovina, es un problema que se ha extendido a nivel mundial incluido nuestro país, se presenta tanto en becerros de bovinos de leche como en becerros de bovinos de carne.

Es importante señalar, que los signos clínicos se presentan aproximadamente en el 5-10% de los animales, sin embargo, para ese momento el total del hato ya se encuentra infestado. Comúnmente hay daño intestinal y posteriormente se aprecian signos como la disminución de peso, debilidad e infección bacteriana como agente secundario. Se afecta la absorción de nutrientes, lo que repercute negativamente en el desempeño productivo de los animales, por lo tanto, es recomendable establecer programas de prevención y control de coccidiosis, lo que sin duda contribuye a evitar pérdidas en la producción por disminución en la ganancia de peso de 30% y muerte de algunos animales. Por otro lado, un tratamiento a base de decoquinato (Coccimax®)durante 28 días de un bovino de 300 kg tiene un costo de tan solo $43.00 contra $376.00 por disminución en la ganancia de peso 8 kg (kg de ganancia diaria de peso menos en un animal con coccidiosis en 28 días) a un precio de $47.00 por kg (FUENTE: ASERCA con datos de SNIIM, septiembre de 2017). Los que se recuperan de las infestaciones severas pueden eliminar habitualmente pequeñas cantidades de ooquistes con las heces, por lo que quedan como portadores. En ganado de engorda se recomienda seguir el programa que se indican en el Cuadro 1.

Prevención y control
Como el desarrollo de la coccidiosis está en función principalmente de la ingestión de ooquistes y a los procesos de estrés, la prevención tendrá como objetivo principal evitar la contaminación de los alimentos y áreas donde se encuentran los animales, así como, evitar los procesos de estrés y proporcionar una dieta que permita una buena condición corporal y el adecuado funcionamiento del sistema de defensas. Los animales enfermos deben separarse y colocarse en lugares aislados para evitar la contaminación del resto del hato y proporcionarles tratamiento adecuado.
Es importante considerar que los fármacos anticoccidiales actúan en diferente fase del ciclo de vida del parasito, por lo tanto, se deben emplear estratégicamente.

PiSA Agropecuaria tiene a disposición de los ganaderos productos que facilitan la administración a los animales, a través de premezclas que se adicionan en el alimento. Estas premezclas son a base de ionóforos: Cocciliber® (monensina sódica 40%) y un “químico”: Coccimax® (decoquinato 12%).

Cocciliber® es un antibiótico poliéter que afecta el sistema de transporte de iones, tanto de células procariotas como eucariotas, disminuyendo su transporte catiónico-aniónico, lo cual, afecta la actividad metabólica y provoca la muerte de las bacterias.

Para la prevención y control de coccidiosis ocasionada por Eimeria bovis e Eimeria zuernii en bovinos de engorda, administrar Cocciliber® de manera continua en el alimento a una dosis de 11 a 33 ppm (partes por millón) de monensina (de 27.5 a 82.5 g de Cocciliber® por tonelada de alimento) como se indica en el Cuadro 1.
En bovinos productores de leche administrar de manera continua en el alimento de 11 a 22 ppm de monensina (27.5 a 55 g de Cocciliber® por tonelada de alimento).

Un número importante de asesores recomiendan el uso de decoquinato en ganado de engorda, principio activo que está disponible en el producto Coccimax® que contiene decoquinato al 12%, el cual es un compuesto químico que inhibe el desarrollo de las coccidias en las primeras etapas de su ciclo de vida, realiza su actividad durante la reproducción asexual del parásito, interfiriendo en la síntesis del DNA.

Para la prevención y tratamiento en bovinos productores de carne y leche administrar de 0.5 a 1 mg/kg de peso durante un periodo de 28 días (0.5 – 1.0 g de Coccimax® por cada 120 kg de peso tratados) como se indica en el Cuadro 1. Coccimax® tiene la ventaja que puede emplearse para la prevención y tratamiento de coccidiosis en bovinos, ovinos y caprinos; de la misma manera que en vacas en producción láctea ya que no tiene periodo de retiro en leche, además de ser un promotor de la producción.

Beneficios
• Cocciliber® además de prevenir y controlar la coccidiosis, mejora la eficiencia de la conversión alimenticia.
• Cocciliber® modifica la población microbiana del rumen y por lo tanto incrementa la producción de ácido propionico, lo que significa una mayor disponibilidad de energía para la producción.
• Cocciliber® incrementa la producción de leche.
• Cocciliber® y Coccimax® no tienen periodo de retiro ni en carne ni en leche.
• Coccimax® puede utilizare incluso en ganado lechero en producción.

Cuadro 1. Programas de administración de coccidiostatos en bovinos de engorda.

 

Presentación

Saco de cartón de 25 kg. Premezcla oral de 12 g/100 g.