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Bienestar térmico en las aves; “La clave para la persistencia productiva”

El aumento de la demanda de alimentos carne de pollo y huevo, induce a la industria avícola a mejorar la eficiencia en sus procesos productivos por lo cual, el bienestar de los animales es indispensable para que expresen al máximo las características genéticas-productivas deseadas. Uno de los factores que permite la persistencia productiva en la parvada es el mantenimiento del confort térmico dentro de las instalaciones avícolas, sean aves productoras de huevo o aves productoras de carne, ya que ambas líneas son susceptibles a temperaturas extremas (calor- frio)

Estrés Térmico

El estrés por calor afecta la productividad de la parvada, disminuye su actividad, reduce el consumo de alimento, aumenta la mortalidad, baja la producción de huevo, se afecta la ganancia de peso, inmunosuprime al ave e impacta las características organolépticas de los productos finales “calidad del cascaron, peso de huevo, fertilidad embrionaria”.

La predisposición de las aves al estrés calórico aumenta a medida que la humedad relativa del aire y la temperatura sobrepasan la zona de confort térmica, lo cual dificulta la disipación de calor y aumenta la temperatura corporal del ave (Laganá 2008).

Los mecanismos del ave para eliminar el calor se clasifican en:

  • Convección. La pérdida del calor corporal a través del aire frio circundante. Las aves aumentan la superficie del área expuesta bajando y extendiendo las alas. La convección se beneficia con el movimiento del aire creando un efecto de aire frio. La vasodilatación: la sangre inflama las barbillas y las crestas exponiendo el calor corporal interno a la superficie, el cual se pierde en el aire frio circundante
  • Radiación. Las ondas electromagnéticas transfieren el calor a través del aire a un objeto distante; el calor corporal se irradia a los objetos más fríos en el galpón: Paredes, techo, equipo
  • Enfriamiento por evaporación. La respiración rápida, poco profunda (Jadeo), aumenta la pérdida del calor corporal aumentando la evaporación del agua del pico y el tracto respiratorio. La disminución de la humedad del aire ayuda al enfriamiento por evaporación. La evaporación de un gramo de agua disipa 540 calorías de calor corporal.
  •  Conducción. Perdida del calor corporal a través de los objetos más fríos en contacto directo con las aves, por ejemplo: La cama y el material de la jaula.

A los mecanismos de radiación, convección y conducción se les conoce como sistema de disipación de calor “pérdida de calor sensible”. La zona termoneutral o confort térmico del ave oscila entre los 18-250C. Dentro de este rango de temperatura, la perdida de calor sensible es adecuada para mantener la temperatura normal del ave de 410C.

Diversos estudios (Franco-Jimenez et al., 2007; Guvet et al., 2011, Havlicek et al., 2011; Mertens et al., 2010) han comprobado que el estrés térmico, provoca que el sistema de disipación de calor se vuelva menos eficaz por el aumento de la temperatura ambiente, por lo tanto el animal depende cada vez más de la termólisis por jadeo (enfriamiento por evaporación) y cambios metabólicos para aliviar el estrés térmico.

Recomendaciones para evitar los efectos del estrés térmico en las aves

  • Respetar el espacio vital que sugiere cada línea genética (Bienestar animal)
  •  Condensar fórmulas alimenticias en la temporada de climas cálidos, para compensar la disminución del consumo voluntario
  • Reducir la concentración de costicosterona y aldosterona en plasma sanguíneo
  •  Estimular el sistema inmunológico de las aves
  • Prevención de la inducción de alcalosis respiratoria, por aumento de la frecuencia.
  • Mantenimiento de la osmolaridad y función celular.
  • Regulación del flujo de agua en bebederos (Niple, tipo campana, tipo copa)

La mejor estrategia para reducir los efectos del estrés térmico, debe ser desarrollada y evaluada de manera integral con el personal de cada unidad pecuaria, con el objetivo de obtener los mejores resultados.

PiSA® Agropecuaria ofrece a la industria avícola productos especializados para desarrollar la mejor estrategia en la prevención de estrés térmico;

  • Electrodex® es altamente soluble en agua su fórmula contiene ácido acetilsalicílico, vitamina C, cloruro de sodio, cloruro de potasio, que permiten disminuir la cantidad de corticosterona provocada por el estrés, estimula el sistema inmunológico y promueve el equilibrio hídrico de las células. La dosificación indicada para estrés térmico es de 1g de Electrodex® por cada litro de agua.
  • Carosen® C es altamente soluble en agua su fórmula contiene vitaminas hidrosolubles (Vitamina C, vitaminas del complejo B) y vitaminas liposoluble (A, D, E y K). La dosificación indicada durante el estrés termico es de 200g de Carosen® C por cada 1000 L de agua
  • Complenay® Elixir es un multivitamínico líquido soluble que por su formulación a base de Mefentermina, vitaminas del complejo B y minerales se indica para estimular el consumo de alimento, activar el sistema inmunológico y reducir los periodos de estrés. La dosificación indicada es de 15 ml de Complenay® Elixir por cada 2 litros de agua.
  • Complenay® Polvo es un multivitamínico soluble que por su formulación a base de Mefentermina, vitaminas del complejo B y minerales se indica para estimular el consumo de alimento, activar el sistema inmunológico y reducir los periodos de estrés. La dosificación sugerida es de 2g de Complenay® polvo por cada litro de agua.